Por qué evitar la religión de la autoestima



Para entender mejor esta cuarta parte de "La religión de la autoestima es falsa" te recomiendo que leas primero las anteriores:
- 1- La religión de la autoestima es falsa
- 2- ¿Cómo podemos verificar si la religión de la autoestima es falsa?
- 3- El mandato contra la religión de la autoestima

Una buena pregunta es: ¿por qué evitar la religión de la autoestima dentro de la Iglesia?

La primera respuesta es que se trata de "diferente doctrina" (1 Timoteo 1:3) como vamos a ir confirmando a lo largo de esta serie. Y ya vimos que es un mandato de Dios el "NO enseñar diferente doctrina".
La segunda respuesta es que esta "diferente doctrina" (1 Timoteo 1:3) no es neutral. Por el contrario, podemos asegurar que es dañina.
Pablo escribe en 1ª de Timoteo 1:5:
"el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida"

3 cosas fundamentales
Aquí vemos que la razón detrás de este "mandamiento" de "no enseñar diferente doctrina" es "el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida".
La enseñanza de la doctrina que viene de Dios puede producir "amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida".

Y aunque no tenemos el tiempo de estudiar estas cosas en profundidad, podemos decir con toda seguridad que sonCOMPLETAMENTE FUNDAMENTALES en nuestra vida.
Sin "corazón limpio, buena conciencia y fe no fingida" no tienes más que ritos, costumbres y prácticas muertas.

Por eso Pablo continúa diciendo: "de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería" (1 Timoteo 1:6).
Sin estas 3 cosas no tenemos más que "vana palabrería".
En griego se trata de una sola palabra: "mataiología". Esta se compone de la unión de dos vocablos: "mataios" (vano, sin objeto) y "lego" (hablar).

Aquí Pablo nos enseña que si enseñamos "diferente doctrina" las personas que nos oyen nunca podrán madurar en la verdadera piedad, el verdadero caminar con Dios.
Y lo único que les quedará (como ya le pasó a "algunos") es un hablar sin objeto, sin sentido, vano, que no sirve para nada bueno.

¿Algunos?
Esos "algunos" que menciona en el versículo 6, luego Pablo los identifica con nombre:
"manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos,
de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar" (1 Timoteo 1:19,20).

Uno de estos dos es mencionado nuevamente en la segunda carta de Pablo a Timoteo:
"Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad
Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto" (2 Timoteo 2:16,17).

No edifica
Ya habíamos leído en el versículo 4 de la primera carta a Timoteo, que Pablo explicaba que el enseñar "diferente doctrina" NO puede producir "edificación de Dios".
Y ahora leemos que no solo impide a la Iglesia ser edificada, sino que la hace "naufragar en cuanto a la fe" (1 Timoteo 1:19) y la enseñanza se transforma en "profanas y vanas palabrerías (que) conducirán más y más a la impiedad" (2 Timoteo 2:16), y "palabra que carcome como gangrena" (2 Timoteo 2:17).

Mucha gente dentro de las congregaciones ama la religión de la autoestima porque ven que les hace sentir mejor. Se sienten más seguras, confiadas de que van a lograr todo lo que les gustaría conseguir, más dignas de ser amadas, etc...
Y sin duda que al principio muchas personas experimentan una gran mejoría en cuanto a cómo se sienten y cómo salen a enfrentar al mundo.
Un ejemplo sencillo: un jugador de fútbol que piensa que no sirve para nada jugará notoriamente peor que un jugador de la misma calidad que sale plenamente confiado en sí mismo.
Otro ejemplo: una mujer puede sufrir de celos porque cree que cualquier otra mujer puede ser más atractiva para su marido que ella. Esto puede cambiar cuando la misma mujer comienza a creer que su esposo no puede encontrar una mujer mejor que ella.

¿Entonces cual es el problema?
El problema es el resultado a mediano y largo plazo.
Con la enseñanza de la autoestima se logrará que la persona cambie su opinión de sí misma.
Si antes creía que no tenía lo suficiente para determinada situación, ahora, bajo la religión de la autoestima, esta persona confiará que sí puede.
Como notarás, se suplanta el "no puedo" por el "yo puedo".

La Biblia tiene una solución a nuestro "no puedo".
Pero JAMÁS será el que lo cambiemos por "yo puedo". ¡Jamás!
La solución de la Palabra de Dios es "Dios puede".
Y el poner la confianza en el "brazo de carne", en nuestras fuerzas, en el "yo puedo", lo asocia con un "varón" bajo maldición:
"Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová" (Jeremías 17:5)

Aquí vemos que el "corazón se aparta de Jehová" cuando nuestra confianza está en nosotros mismos.
Pero cuando en vez del "yo puedo" lo cambiamos por el "Dios puede" estamos bajo su bendición:
"Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová" (Jeremías 17:7).

Buen comienzo, pésimo final
El "yo puedo" es una "diferente doctrina" y como tal, son "profanas y vanas palabrerías (que) conducirán más y más a la impiedad" (2 Timoteo 2:16).
Muchas veces he visto a personas engañadas por la religión de la autoestima que comenzaron muy entusiasmadas pero que luego terminaron destruyéndose a sí mismas y a su familia.
Sus ojos regresaron justo al lugar donde apunta continuamente Satanás. De él dijo Jesús: "Satanás; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres" (Mateo 16:23).

Por el contrario:
en 2 Timoteo 3:15 vemos el fruto que SÍ puede producir la doctrina que proviene de las Escrituras:
"las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús".
Y luego agrega:
"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2 Timoteo 3:16,17).

Ahora, ¡cuidado!:
una de las trampas que utilizan estos maestros de la religión de la autoestima es mezclar versículos bíblicos fuera de contexto para hacer parecer que se trata de una doctrina cristiana.
Y lo mismo hacían las personas que menciona Pablo (1 Timoteo 1:7-11).
Estos querían hacerse pasar por "doctores de la ley" pero "sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman" (1 Timoteo 1:7).

¡Cuidado!, porque como en el primer siglo, "muchos... medran falsificando la palabra de Dios" (2 Corintios 2:17).
Esta frase "medran falsificando" nos habla de un comerciante que adultera su producto para su provecho. Como por ejemplo alguien que vende leche pero que para ganar más adultera su producto agregándole agua, colorante y algunas cosas más.
El producto no ha dejado de incluir leche, pero ahora está adulterado y ya casi no contiene ni calcio ni ninguna vitamina que alguien puede buscar en ese producto.

Así muchos "medran falsificando la palabra de Dios" (2 Corintios 2:17).
Su religión de autoestima incluye versículos pero están adulterados para que cumplan SU propósito y no el propósito DE DIOS.

Nuestra obligación es conocer el producto original para poder reconocer rápidamente el adulterado.
Prestemos atención a las palabras de Pedro: "Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual NO ADULTERADA, para que por ella crezcáis..." (1 Pedro 2:2).

Luis Rodas


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