Cuando adores puedes repetir pero... ¡cuidado!



Para entender mejor esta sexta parte de "Algunos consejos prácticos para nuestros tiempos de adoración" te recomiendo que leas primero las anteriores:
- 1- Algunos consejos prácticos para nuestros tiempos de adoración
- 2- Huyendo de la obra de teatro hacia Dios
- 3- La adoración más intensa: cuando nadie nos ve
- 4- La adoración viene luego de contemplar la hermosura de Dios
- 5- ¿Dios habita en la música o en la alabanza, de su pueblo?

En el pasaje que estamos usando centralmente para toda esta serie de artículos, Jesús continúa con lo que comúnmente se llama el "Padre Nuestro" o "la Oración del Señor" (Mateo 6:9-13).

Existe una buena discusión sobre si Jesús quería que esta oración se repita tal cual la dijo, o si simplemente se trataba de un modelo de oración reflejando los temas principales que debemos abarcar en nuestras oraciones.

Sobre esto:
Es bueno considerar que en el tiempo cuando el Señor dijo: "Vosotros, pues, oraréis así...", una de las formas de oración que se usaban en el templo, las sinagogas y las "esquinas de las calles" (Mateo 6:5), eran las repeticiones.
Algunas de estas repeticiones eran las llamadas "Dieciocho Bendiciones", el "Alenu" y el "Kadish".
Las "Bendiciones" o "Berajot" se repetían, y aun se repiten, al comenzar y terminar los servicios, y el "Kadish" lo recitaban los rabinos después del sermón o estudio de las Escrituras.
Por lo que para las personas que escuchaban a Jesús, completamente familiarizadas con las oraciones judías que se repetían en los servicios, sería muy fácil entender que el Señor les estaba dando una nueva oración para repetir.

Es más: el llamado "Padre Nuestro" u "Oración del Señor" tiene buenas similitudes con esas oraciones.
Donald Carson escribió al respecto: "las 'Dieciocho Bendiciones'... corresponden estructural y formalmente al 'Padre Nuestro'. " ("Comentario Bíblico del Expositor: Mateo". Pag. 188).

Similitudes
En ciertos párrafos de las "Dieciocho Bendiciones", el "Alenu" y el "Kadish" encontramos estas similitudes:
"Padre nuestro que estás en los cielos": "Bendice, Padre nuestro, a cada uno de nosotros" ("Dieciocho Bendiciones")
"santificado sea tu nombre": "exaltado y santificado sea su gran nombre en el mundo según su voluntad" ("Kadish")
"venga tu reino": "venga su reino rápidamente y pronto" ("Kadish")
"perdónanos nuestras deudas": "perdónanos, Padre, porque hemos pecado" ("Dieciocho Bendiciones")
"y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal": "Líbrame de pecar, de caer en iniquidad, en tentación o en rebeldía"("Berajot" 60b)
"porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria": "porque tuyo es el reino, y tú reinarás por toda la eternidad en gloria" ("Alenu")
"Amén": "A esto añadimos: Amén" ("Kadish")
Puedes encontrar estas oraciones judías, junto a su historia, en la página web "Jewish Encyclopedia".

¿Y las "vanas repeticiones"?
Tal vez puedas responder a esto diciendo: "Jesús dejó claro ante las personas que lo escuchaban que él no quería que lo repitan cuando dijo: 'no uséis vanas repeticiones'."
Pero Jesús, como ya vimos, NO se refería a no repetir oraciones.
Ya que NO dijo simplemente: "no uséis repeticiones", sino "no uséis VANAS repeticiones".

Los judíos hasta el día de hoy usan una expresión muy parecida y le llaman "Berajá Levatalá" ("bendición en vano"), que se compone de repetir alguna de estas oraciones como "palabrería".
Y también vemos que en la Mishná judía se advierte sobre el "orar en vano":
"Si la esposa de uno está embarazada y él dice: 'Que tu voluntad sea que ella dé a luz un varón', eso sería ORAR EN VANO. Si él venía por el camino y escucha un ruido de clamor en la ciudad y dice: '¡Que sea tu voluntad que los que lloran no sean miembros de mi familia', eso sería ORAR EN VANO" (Mishná; Berajot 9:3).

¿Por qué estas oraciones son en vano y vacías?
Porque, según la Mishná, en el primer caso, no tiene sentido pedirle a Dios que cambie el sexo de la criatura cuando ya comenzó a ser formada en el vientre, ya que Dios lo determinó desde el momento de la concepción, y en el segundo caso, no tiene sentido porque el accidente ya sucedió.

¿Repetir el "Padre Nuestro"?
A todo esto podemos agregarle que, como escribió Donald Carson, "el 'Padre Nuestro' se usaba en adoración colectiva desde épocas muy tempranas" ("Comentario Bíblico del Expositor: Mateo". Pag. 189).
Por ejemplo, encontramos que el respetado escrito cristiano del primero o segundo siglo, llamado "Didajé", dice: "No hagáis tampoco oración como los hipócritas, sinó como el Señor lo ha mandado en su Evangelio. Vosotros oraréis así:
'Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; danos hoy nuestro pan cotidiano; perdónanos nuestra deuda como nosotros perdonamos a nuestros deudores, no nos induzcas en tentación, sinó líbranos del mal, porque tuyo es el poder y la gloria por todos los siglos'.
Orad así tres veces al día" ("Didajé" 8:3).
El orar así, 3 veces, coincide con las 3 oraciones judías (basadas en el Salmo 55:17: "Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz"; las cuales también guardaba Daniel según Daniel 6:10).

¿Volver al Catolicismo?
Bueno, para todo esto ya puedo escuchar a algunos gritando: "Ahhh.... yo sabía... Luis Rodas quiere que volvamos al Catolicismo y sus repeticiones del 'Padre nuestro'..."...
Jajaja.... NO, no, tranquilo Juan el Bautista.... jajaja....
SÍ creo que decir alguna vez el llamado "Padre Nuestro" NO está mal.
William Hendriksen escribió: "Ciertamente no está mal hacer uso... de esta oración, si el que ora, al hacerlo, puede hacerlo con mente y corazón" ("Comentario de Mateo". Pag. 340).
Pero: yo, en mi vida personal, NO uso como repetición esta oración para orar.

Lo que pasa es que al estudiar un poco más detenidamente este pasaje me llamaron poderosamente la atención algunas cosas:
1- Un poco antes de hablar de la oración, Jesús había reubicado (por decirlo de alguna manera) el uso que los judíos le daban a algunos mandamientos.
Lo hace con el mandamiento de "no matarás" (Mateo 5:21-26) reflejado en Exodo 20:13.
Lo hace con el mandamiento de "no cometerás adulterio" (Mateo 5:27-30) reflejado en Exodo 20:14.
Lo hace con la enseñanza de Moisés sobre el divorcio (Mateo 5:31,32) reflejada en Deuteronomio 24:1-4.
Lo hace con el mandamiento sobre los juramentos (Mateo 5:33-37) reflejado en Levítico 19:12.
Y finalmente lo hace con el mandamiento que trataba la justicia social (Mateo 5:38-48) reflejado en Exodo 21:24.

Jesús inicia desde los mandamientos y los usos que los judíos le daban a esos mandamientos, y reubica, reorienta,amplía, su comprensión y aplicación.
Interesantemente, luego de esto, Jesús continúa con las prácticas judías (primero con la limosna, luego con la forma de oración que usaban y finalmente con el ayuno), y hace exactamente lo mismo.

¿Hereje?
2- Otra cosa que me llama mucho la atención es cómo somos casi capaces de apedrear a alguien que se atreva a pararse en la Iglesia, y decir: "Hermanos, ¿qué les parece si nos tomamos un tiempo y repetimos el 'Padre Nuestro'?".
Creo que más de uno se levanta y se va sacudiendo "el polvo de los pies".
Pero... pregunto: ¿Acaso no hacemos repeticiones domingo tras domingo tras domingo tras domingo con las canciones que cantamos?
¿Es más santo repetir un himno de Isaac Watts que el llamado "Padre Nuestro" que lo compuso Jesús en persona?
¿Se santifica la repetición de una oración al ponerle música?
¿Acaso si la repetimos con música está bien y si la repetimos sin música estamos volviendo al Catolicismo?

También podemos decir como contrapartida que aunque Jesús sí repitió una oración 3 veces (Mateo 26:39-44), no fue el llamado "Padre Nuestro".
Asimismo, no tenemos ningún registro bíblico de los discípulos usándolo.

¿Qué aplicación tiene todo esto para nosotros hoy?
Pues NO creo que el propósito principal de Jesús fuera enseñarnos a orar repetida y rígidamente el llamado "Padre Nuestro". ¡NO!

Pero SÍ CREO:
1- No es un hereje aquel que en alguna reunión ve de usarlo.
El problema con la "iglesia" Católica es mucho más grave que su uso de esta oración (puedes ver un vídeo sobre el Catolicismo AQUÍ).

2- Si de verdad Jesús al enseñar estas palabras tenía en mente las oraciones que repetían los judíos, lo más parecido, en nuestras congregaciones, a esto, son nuestros tiempos de alabanza y adoración donde repetimos domingo tras domingo, reunión tras reunión, oraciones con un fondo musical.
Exactamente igual que lo hacían y aun hacen, los judíos, solo que nosotros con música.

3- En el llamado "Padre Nuestro" tenemos una excelente guía para saber cuales son los temas principales a cantar en nuestros tiempos de alabanza y adoración.

4- Toda la advertencia y enseñanza de Jesús en los versículos que estuvimos viendo (Mateo 6:5-8), los debemos tener MUY en cuenta en cada uno de nuestros tiempos de alabanza y adoración para que, al igual que los judíos de aquella época, no imaginemos estar dando un precioso culto a Dios, y él nos vea como "hipócritas" (Mateo 6:5) llenos de "vanas repeticiones" (Mateo 6:7)... musicales.


Luis Rodas


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