¿Dios habita en la música o en la alabanza de su pueblo?



Para entender mejor esta quinta parte de "Algunos consejos prácticos para nuestros tiempos de adoración" te recomiendo que leas primero las anteriores:
- 1- Algunos consejos prácticos para nuestros tiempos de adoración
- 2- Huyendo de la obra de teatro hacia Dios
- 3- La adoración más intensa: cuando nadie nos ve
- 4- La adoración viene luego de contemplar la hermosura de Dios

Jesús dijo que había algo llamado "el principal mandamiento". Y es así:
"Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento" (Marcos 12:30).

Tengamos por seguro que si nuestro corazón no está apasionado por Dios, que le cantemos algunas canciones el domingo, Dios no lo verá como el cumplimiento de este "principal mandamiento".
Si nuestro corazón no está apasionado por Dios todas nuestras letras lindas y correctas, y nuestra música emocionante de "adoración" no será más que "vanas repeticiones".
Al menos eso es lo que dice el versículo 7 del pasaje central que usamos en toda esta serie de artículo:

"Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos" (Mateo 6:7).

Lo que pasaba es que, como explica el "Comentario del Contexto Cultural de la Biblia", "las oraciones griegas sumaban la mayor cantidad de títulos posibles que tenía la deidad a la cual se oraba, esperando con esto asegurar su atención"(Craig Keener. Pag. 55).

¿Te recuerda a algo?
Esto puede tener un TRISTE parecido a tiempos de alabanza VACÍOS donde creemos que por repetirle una y otra vez a Dios palabras como "Poderoso", "Santo", "Grande", etc... Dios oirá y actuará de una manera especial.
Y, bajo una superstición digna de culto pagano, decimos: "Lo que pasa es que Dios habita en la alabanza".
Para esto desenfundamos velozmente el Salmo 22:3: "Tú que habitas entre las alabanzas de Israel".
Pero, ¡CUIDADO!
¡DIOS NO "HABITA" ENTRE MUSICA DE ALABANZA!
Dios "HABITA entre las ALABANZAS".
Si nuestra música congregacional es SOLO MÚSICA y PALABRAS que no creemos ni vivimos, Jesús nos dice: "No uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos" (Mateo 6:7).
Si en nuestra música está involucrado genuinamente nuestro corazón y las palabras de adoración están escritas en nuestro corazón, tenemos certeza, allí podemos estar en intimidad con Dios, allí "habita Dios".

Sino tenemos simples repeticiones de letras que dicen cosas maravillosas de Dios que no son otra cosa que "vanas repeticiones" según el Dios al que cantamos.
¿Por qué? Porque no está ahí nuestro corazón.

Un mandato bíblico
Efesios 5:19 ordena a la Iglesia que los tiempos de alabanza deben ser "con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones".
¿A qué se refiere cuando dice "en vuestros corazones"?
Cuando dice "cantando" ("ádo" en griego) se refiere a, como explica el Diccionario Swanson, "interpretar una melodía con las cuerdas vocales" y luego, la palabra "alabando" ("psállo" en griego), según el Diccionario Strong es "tocar un instrumento de cuerdas (celebrar la adoración divina con música y odas de acompañamiento)".

Así podemos ver que en las congregaciones debemos "interpretar melodías con las cuerdas vocales", mientras "tocamos un instrumento de cuerdas" y así alabamos a Dios.
Pero esto debe incluir nuestro "corazón".

Aquellos que dicen que en el Nuevo Pacto Dios no quiere que usemos instrumentos en la alabanza y adoración, tal vez objeten que NO está hablando de "tocar un instrumento de cuerdas" porque dice de hacerlo "en vuestros corazones".
Si fuera así tampoco Pablo se estaría refiriendo a "cantar" cuando dice "cantando". Y es más... quedaría una gran pregunta: ¿Para qué Pablo hace la división de "salmos, himnos y cánticos espirituales" si solo se trata de algo en el corazón?
Mas bien claramente Pablo está enseñándonos que al cantar y tocar un instrumento para alabar a Dios con "salmos, himnos y cánticos espirituales" esté nuestro corazón incluido, para que no seamos como aquellos de los cuales profetizó Isaías: "Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí" (Isaías 29:13).

Sino se produce una confusión de términos
Jesús nos exhorta a no ser como esos "gentiles" que en su culto a su deidad practicaban algo que suena parecido a"adoración" pero que es ABSOLUTAMENTE OTRA COSA: practicaban la Adulación.
La adulación (del latín "adulatio") o lisonja, es una alabanza interesada que pretende halagar al otro con el fin de ganarse su voluntad para fines propios.

Esa "adulación" es la que puede producir algo como esto:
Una persona llega a la Iglesia en medio del tiempo de "alabanza". Se acomoda, cierra sus ojos, y el "director de alabanza"dice: "Hermanos, Dios habita en la alabanza. Cuando le cantamos El desciende entre nosotros y nos bendice, responde nuestras oraciones, hace milagros, y hasta cosas que ni le pides El te dará. Porque el Salmo 22:9 dice que Dios 'habita entre las alabanzas de Israel'. Alábale... canta... dile cuan Santo es".
El hermano que acaba de llegar a la reunión, piensa: "¡Qué raro!. ¿Por qué quiere Dios que le cante y le diga todo esto?. ¿No sabe que El es Bueno, Santo y todo lo demás?... Y bueno... si a él le gusta y por hacerlo me va a dar lo que le estoy pidiendo.... está bien". Y se une al coro general: "Diiigno y Santoooo...".

Esto, vuelvo a decir, NO es "adoración". ¡Esto es "adulación"!
Es, como enseñó Jesús, usar "vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos" (Mateo 6:7).
Tal vez me digas: "Eyyyy.... ¡cuidado!... no es 'vana palabrería'. Le estamos diciendo cosas que son verdad: que El es Digno, Glorioso, Santo, Poderoso".
Y por supuesto que todo eso ES VERDAD Y NO ES VANO. Lo que es VANO, VACÍO, FALSO, es el repetir elogios a Diossin que todo eso sea una expresión de nuestro corazón apasionado por Sus Perfecciones, sino como adulación para que él nos de lo que pedimos.

Jesús continúa:
"No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis" (Mateo 6:8).

Una pregunta:
¿Para qué crees que le puede servir a Dios nuestra repetición constante de elogios?
¿Crees que Dios necesita eso?
¿Crees que Dios no sabe quien es?
¿Acaso crees que Dios tiene baja autoestima y necesita nuestros elogios para sentirse mejor con El mismo?

Para RESPONDER A NUESTRA "NECESIDAD", EL NO necesita oraciones que lo convenzan, adulación, repeticiones de elogios mientras el que dirige la reunión grita: "Ahí está, ahí está, sigue cantando, Dios está a punto de derramar su bendición", gritos de nene caprichoso que exige sus derechos, ni "las 7 claves infalibles en la oración", que leí por ahí, que supuestamente "te garantizan el éxito".
EL está cercano a nuestra "necesidad". Nuestro "padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis".

Mira los títulos de algunos libros de hoy sobre la oración: "Una oración que toca al cielo", "Oraciones que derrotan a los demonios", "Oraciones que rompen maldiciones"...

Jesús NO está diciendo que no pidamos por nuestras "necesidades" porque nuestro Padre ya las conoce. ¡NO! Muchas veces El mismo nos enseñó que lo hagamos, por ejemplo 3 versículos después (Mateo 6:11).
¡Lo que está diciéndonos es que nuestro Dios NO necesita ni nuestra manipulación ni las supuestas 7 claves para ocuparse en nuestras necesidades! ¡El conoce nuestras necesidades y son importantes para El (Mateo 6:25-34)!.

¿Entonces?
¿Entonces para qué le cantamos y repetimos y repetimos elogios y palabras de amor a nuestro Dios?
¡Porque eso es una expresión más de nuestro amor por EL y de nuestra plena certeza de que EL es el Ser más Excelente, Perfecto, Sublime y Digno que existe!
¡LE ADORAMOS CON MÚSICA Y CANCIONES PORQUE CREEMOS QUE EL ES DIGNO DE ADORACIÓN!
No solo es Digno de que lo hagamos de esa manera... ¡Por supuesto!... ¡Se trata de vidas creadas que adoran a su Creador maravillados y seguros de que al adorarlo están haciendo lo que toda la creación debe hacer!

¡LE ADORAMOS PORQUE EL ES DIGNO! ¡Simplemente por eso!
Esta es la razón por la que lo hacía David, por ejemplo.
El escribió que Dios "es Digno de ser alabado" (2 Samuel 22:4).
Y poco después agregó: "Digno de SUPREMA alabanza"
Por algo las Escrituras dan testimonio de que él era: "un varón conforme (al) corazón" de Dios (1 Samuel 13:14).

Y esta es la razón por la que le adoran en el cielo también:
En Apocalipsis 4 le adoran "cuatro seres vivientes" junto con "veinticuatro ancianos" y dicen: "Señor, Digno eres de recibir la gloria y la honra".
En Apocalipsis 5 le adoran "muchos ángeles alrededor del trono", los "seres vivientes", los "ancianos" y en total eran "millones de millones" que decían: "El Cordero que fue inmolado es Digno".

Concluyendo:
Por lo que podemos decir que sin ese corazón que ama a Dios, sin esa relación genuina de la que hablamos en la tercera parte de esta serie de artículos, sin esa revelación de la Magnificencia de Dios que lleva a nuestro corazón a decir : "EL ES DIGNO", lo único que tenemos es un bla, bla, bla... ¡Eso sí, MUY MUSICAL!...


Luis Rodas


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