No es una licencia para la rebelión



"Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos" (Juan 1:15).

Hemos estado hablando en los últimos devocionales acerca de este ejemplo que nos dejó Jesús ante los que comercian con la fe. Pero creo que es necesario tener cuidado con esto.
¡Este ejemplo del Señor no es una licencia para la rebelión! ¡NO!

Un buen y sano equilibrio lo encontramos, por ejemplo, en la carta de Judas.
En el versículo 3 Judas nos exhorta: "me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe".

¿Por qué debían hacer esto?
"Algunos hombres habían entrado encubiertamente" a la Iglesia (Judas 4).
Luego en el resto de la carta nos explica qué características tenían estos hombres.
Y en toda esta descripción encontramos algo que puede sorprendernos: "rechazan la autoridad" (Judas 8).
Y esto, creo, es un punto, no menor, que muchas veces ignoramos al usar la carta de Judas para nuestra "defensa de la fe y la sana doctrina".

John MacArthur explica que, estas personas, "rechazaban toda autoridad civil y espiritual" ("Biblia de Estudio MacArthur").
Estos andaban "según sus propios deseos" (Judas 16) y no aceptaban ningún tipo de autoridad sobre ellos.
Así caían en "la rebelión de Coré" como dice el versículo 11 (Versión Peshitta).

Debemos pedirle al Señor que, por su maravillosa misericordia, podamos diferenciar claramente entre contender por la fe y la rebelión.
Si tu "contender por la fe" te ha llevado a aislarte pensando que eres el único que profesa la fe verdadera. Es muy probable que mas bien el diablo ha estado trabajando a través de tu orgullo para llevarte por un terreno altísimamente peligroso.


Luis Rodas


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