Hicieron proezas en Dios: David 2 parte



¡Cada hijo de Dios que fue fiel a Dios en medio de su generación, entendió esto!
Noé, Abraham, Moisés, Josué, Nehemías, Daniel, Pedro, Juan, Pablo, etc, etc… “sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas” (Hebreos 11:34).
¿Cómo?
¡Dependieron en todas las cosas de Dios!

Un ejemplo bien claro de esto fue David.
El no era un cobarde, un pusilánime que siempre está encontrando excusas para no hacer lo que debe hacer.
Cuando era un total desconocido miren el testimonio que alguien da de él: 1 Samuel 16:18 (buscaban a alguien que toque el arpa delante de Saúl)
David mismo nos cuenta su vida cuando nadie lo conocía: 1 Samuel 17:34

Cuando nadie se animaba ni a mirar a Goliat (el gigante con mal futuro), miren a David: 1 Samuel 18:41-51

Un poco más adelante: 1 Samuel 18:30
Un ejemplo de esto es que Saúl queriendo que muera en manos de los filisteos lo manda a una misión suicida: traerle cien prepucios de filisteos.
David muy tranquilo no le trae 100. Le trae 200 prepucios (1 Samuel 18:25-27).
David era el guerrero, el valiente, el esforzado, de quien cantaban “Saúl hirió a sus miles, y David a sus diez miles” (1 Samuel 18:7), el cual los mismos enemigos filisteos lo llamaban “el rey de la tierra” (1 Samuel 21:11).

¿Cual era su secreto?
¿Sería un hombre hecho con un material diferente a ti y a mí?

Un ejemplo de su secreto lo encontramos en 1 Samuel 30.
Cuando David y sus soldados estaban en batalla, los amalecitas habían atacado Siclag y les robaron sus familias: 1 Samuel 30:6
¡Esta es la gran clave de hombres como David!
“David se fortaleció en Jehová su Dios"
¡Ahí está!
¡Bien claro!
¡David se hizo fuerte en Dios!
¡Qué gloriosa verdad! Y cuanto necesitamos hoy entenderla y vivirla!

David era un hombre quebrantado cuya confianza no estaba en sí mismo, sino en Dios.
¡Eso es lo que lo hizo tan hermoso!

Ahora, ¿qué significa fortalecerse en Dios? ¿Qué significa no confiar en uno mismo, sino en Dios?.
¿Quedarse con los brazos cruzados?
¿Ante las tentaciones y debilidades decir: "yo confío que Dios me ayudará”? ¿Y esperar que algún día, de la nada, nos transformemos en hombres y mujeres piadosos?
¿Al ver que nuestros hijos corren al mundo, simplemente relajarse… porque… "EL sabe"?
¿Ver un mundo en tinieblas y congregaciones con tanta corrupción como para asquear hasta a un incrédulo, y decir "yo confío en el Señor”?
¿Será que David por miedo a hacer algo con sus fuerzas se quedaba cruzado de brazos sin hacer nada?

Muchísimas veces he visto a cristianos preguntarse: “¿y si lo que hago lo hago en mis fuerzas?”
"¿Como se si al hacer algo lo hago yo o lo hace el Señor?”
Bíblicamente hablando estas preguntas son MUYYY raras.
No se trata de “lo puedo hacer yo o lo puede hacer el Señor”.
Se trata de una conciencia de que no lo puedo hacer yo y por eso clamo a EL.

Hace tiempo hablando con un hermano me contó: “Empiezo la semana buscando a Dios, y veo la enorme diferencia en mi vida y en todo lo que hago. Rápidamente me confío y ya dejo de buscar a Dios. Ahí vuelven los fracasos”.
¡Esta es una muy buena explicación de lo que es confiar en Dios y vivir en las fuerzas de Dios, y como la confianza en nosotros mismos nos vuelve al fracaso!

Una buena pregunta para hacernos: Cuando te levantas a la mañana, ¿qué haces?
Te lavas la cara, desayunas… ¿y te vas a hacer tus cosas?
¿O no te atreves a vivir si no buscas a Dios primero?

Mira a David: esforzado, valiente, guerrero, vigoroso… un héroe en Israel.
No se quedaba cruzado de brazos esperando que sus enemigos murieran solos. Salía a la batalla y los vencía.
Pero sus fuerzas eran las de Dios.
El hizo a Dios su fuerza y su refugio.
¿Cómo?
Ante cada dificultad, ante cada tentación , ante cada lucha, ante cada obstáculo, ante cada enemigo… ACUDÍA A DIOS.

David tenía enemigos: Salmo 3:1,2
Pero su confianza era Dios: Salmo 3:3
Y porque confiaba a Dios clamaba a Dios: Salmo 3:4


Luis Rodas


.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Twitter Updates

Misión

Dedicados a la misión de que la Iglesia adore a Dios en todo lo que hace con todo lo que Dios le dio diariamente en todo lugar donde está.
¡Necesitamos trabajar en la Iglesia para conectar la adoración del domingo con la vida del lunes!...
PARA QUE DIOS SEA EL TODO EN TODOS (1 Cor. 15:28)