La benignidad, debe ser cultivada. Primeros pensamientos del día.


"Confía en Jehová,
y haz el bien;
y habitarás en la tierra,
y te apacentarás de la verdad” (Salmo 37:3)


Las Escrituras hablan clara y extensamente de nuestra necesidad de que, “según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos” (Gálatas 6:10).


George Bethune (1805-1862):

 “Esta es una evidencia de la obra del Espíritu de Dios en nuestros corazones.
El fin de la obra del Espíritu Santo es llevarnos a la semejanza de Cristo.
 ¿De que forma más clara puede reflejar la criatura al Creador, el cristiano a su Señor, sino haciendo bien?.
¿Acaso EL no es quien abre su mano y 'da a todos vida y aliento y todas las cosas' (Hechos 17:25)?.
¿Acaso EL no es Padre a los huérfanos, Juez para las viudas, consolación para el afligido y Dios del extranjero?.
¿No anduvo Jesús por este mundo 'haciendo bienes’ (Hechos 10:38) y de esta forma 'nos amó hasta el fin' (Juan 13:1)?.

Cuando buscamos hacer bien a otros estamos amando a Dios. Y allí EL reconoce el carácter de Su Hijo y los frutos de la expiación de Cristo por nosotros.

En las Escrituras encontramos que:

 1- ‘Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores’ (1 Timoteo 1:15)
 2- ‘los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras’ (Tito 3:8).
Que podamos vivir lo segundo es prueba clara de que nos ha sucedido lo primero"

(“The Fruit of the Spirit”).

Como todo fruto del Espíritu, la benignidad, debe ser cultivada en nuestra vida.

 Jerry Bridges explicó: “La persona que ha cultivado la benignidad ha extendido su pensamiento más allá de sí misma y de sus propios intereses, y adquirido un interés genuino en la felicidad y el bienestar de los que la rodean”.




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