Una congregación para tu gloria



Una congregación es mucho más que un entretenimiento o actividad de domingo.
Una congregación es la unidad en amor, respeto y entrega, de diferentes hermanos, con diferentes funciones, con diferentes capacidades… con una meta principal: LA GLORIA DE DIOS.

Si vas el domingo a la Iglesia, pero vives el resto de la semana bajo metas propias y solitarias, NECESITAS FORMAR PARTE DE UNA CONGREGACIÓN.
Esto, por supuesto, NO significa que vivas todos los días dentro del local donde se reúne la Iglesia, ni que todos los miembros de una congregación tienen que dejar sus trabajos para hacer cosas dentro del local de reunión. ¡NO! ¡NO!

Vuelvo a decirlo: Una congregación es la unidad en amor, respeto y entrega, de diferentes hermanos, con diferentes funciones, con diferentes capacidades… con una meta principal: LA GLORIA DE DIOS.

¡Cada uno según Dios lo ha llamado!
Cuando una madre corrige a sus hijos, cuando un esposo trabaja fielmente, cuando un hijo obedece, cuando alguien que tiene algún bien de este mundo da a su hermano que no tiene (1 Juan 3:17,18), cuando un amigo visita en el momento justo, en la llamada de teléfono a aquel que está solo, en el sostén económico de la Iglesia, en la santidad de los hermanos mientras caminan por la calle, en la oración de los santos, en la preparación en la Palabra de los que enseñan, en la ayuda mutua en el hogar, cuando se evangeliza en conjunto o en el diario vivir, cuando alguien te manda un correo diciendo que se le ha ocurrido una mejor forma de hacer lo que hace en la congregación.

Cuando desde los que parecen más pequeños hasta los más notorios tienen un latir muy fuerte en su corazón: "SEÑOR, TE AMAMOS Y QUEREMOS DARTE GLORIA, ÚSANOS, ÚSANOS, A CADA UNO SEGÚN EL LLAMADO QUE NOS HAS DADO, Y A TODOS, TODOS JUNTOS, COMO… UNA CONGREGACIÓN PARA TU GLORIA".


Luis Rodas


.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Twitter Updates

Misión

Dedicados a la misión de que la Iglesia adore a Dios en todo lo que hace con todo lo que Dios le dio diariamente en todo lugar donde está.
¡Necesitamos trabajar en la Iglesia para conectar la adoración del domingo con la vida del lunes!...
PARA QUE DIOS SEA EL TODO EN TODOS (1 Cor. 15:28)