LA COMUNIÓN INTIMA CON DIOS Y NUESTROS CORAZONES 1ª parte



Hoy, al continuar con el Salmo 15, encontramos otra práctica fundamental para poder permanecer en comunión intima con Dios cada día.
Salmo 15:1,2 "Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién morará en tu monte santo?
El que anda en integridad y hace justicia,
Y habla verdad en su corazón".

“habla verdad en su corazón”
Esta es una frase que significa que su interior va de acuerdo con su exterior.
Juan Calvino lo explica muy bien como: “Un acuerdo y armonía entre el corazón y la lengua” (“Commentary on Psalms 1”. Pag. 174).

Un buen ejemplo de esto es cuando el salmista dice en el Salmo 84:2:
“Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo”.
Había un acuerdo entre lo que hacía externamente (su carne) con lo que había en su corazón… Sus intenciones, pensamientos, deseos, sentimientos.
“Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo”.

Un contraste negativo es lo que la Biblia llama “doblez de corazón” (Salmo 12:2; 1 Crónicas 12:33).

Un triste caso de “doblez de corazón” fue el rey Saúl.
El profeta Samuel lo ungió como rey por mandato de Dios, y al poco tiempo Dios le encomienda cumplir su juicio y atacar a los amalecitas y matarlo todo, sin dejar NADA (1 Samuel 15:2,3).
Saúl va con su ejército, pero decide dejar vivas a las ovejas y las vacas. Por lo que Dios le habla al profeta Samuel:
"Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella noche" 1 Samuel 15:10,11.
Saúl tenía que adorar a Dios a través de su obediencia a Dios.
Pero él estaba entretenido en la adoración de otro dios: él mismo:
1 Samuel 15:12 "Madrugó luego Samuel para ir a encontrar a Saúl por la mañana; y fue dado aviso a Samuel, diciendo: Saúl ha venido a Carmel, y he aquí se levantó un monumento, y dio la vuelta, y pasó adelante y descendió a Gilgal".
Samuel confronta a Saúl, pero él tiene lindas excusas:
1 Samuel 15:15 "Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos".
¿“Sacrificarlas a Jehová tu Dios”?
¿Podemos adorar a Dios con el fruto de nuestra desobediencia?
El profeta Samuel le responde con algunas de las palabras más claras y fuertes de toda la Palabra de Dios:
1 Samuel 15:22,23 "Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey".

La verdadera adoración a Dios, y la verdadera comunión intima con Dios, va unida con la obediencia a Dios.

En realidad a Saúl no le importaba mucho qué pensaba Dios de la verdadera motivación de sus actos. El sólo quería calmar al profeta poniendo como excusa que los animales los habían traído para sacrificarlos para Dios.
Y cuando ve que no puede convencer a Samuel intenta por otro lado:
1 Samuel 15:24 "Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado".
“Bueno, está bien… ehmm…. pequé… es verdad… perdóname y se acabo el tema, ¿sí?”

Y miren que linda actitud. Está arrepentido: “Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras” (15.24)
Confiesa su pecado: “porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado” (15:24).
Y no solo eso. Miren como Saúl ahora quiere ir corriendo a adorar a Dios:
1 Samuel 15:25 "y vuelve conmigo para que adore a Jehová".

Samuel no quiere ir porque sabe lo que hay oculto en el corazón. Pero Saúl insiste y ahora se le escapa lo que realmente hay en su corazón:
1 Samuel 15:30 "Y él dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios".
El necesitaba al profeta Samuel para ir delante del pueblo y que todos vieran que seguía siendo el rey respaldado por Dios. Si lo veían adorando a Dios junto Samuel todo estaría bien para él.
Y lo lleva a cabo:
1 Samuel 15:31 "Y volvió Samuel tras Saúl, y adoró Saúl a Jehová".
¿Adoró Saúl a Jehová?
¿Sí?, ¿seguro?

Mañana continuaremos...


Luis Rodas


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