12 Más que sólo evitar el infierno - Reflexiones acerca de la Navidad



Nació Jesús en la ciudad de Belén y sorpresivamente apareció un ángel a ciertos pastores de ovejas, y “la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy NUEVAS DE GRAN GOZO” (Lucas 2:9,10).
¡Este es el anuncio del evangelio, estas son las “nuevas de gran gozo”, anunciadas por un ángel!

¿Qué contenía este evangelio, estas “nuevas de gran gozo”?
El ángel le dice a los pastores:
“os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2:11).

Claro, lamentablemente a veces leemos todo como corriendo y simplemente entendemos en estas palabras: “nació alguien que los va a salvar”.
Pero si prestas atención, él fue muy específico. Cada una de sus palabras es muy importante:
“os ha nacido hoy…”: ya nació.
“en la ciudad de David…”: en la ciudad donde fue prometido por Dios que nacería el Mesías (Miqueas 5:2).
“un Salvador, que es Cristo el Señor”: Dicho de otro modo: “EL es el Mesías, el Salvador, el Señor prometido a Israel. Llegó el tiempo, hoy Dios está comenzando a cumplir la salvación y consolación que prometió”.

La expresión “Cristo”, significa literalmente el “ungido” (“Mashiaj” en hebreo, luego transliterado como “Mesías”;  “Jristos” en griego). EL es el señalado por Dios para cumplir todas las promesas de Dios desde Génesis 3:15 hasta el final de Malaquías. Como hablamos en la reflexión anterior, EL es quien llevará adelante todos los planes de Dios sobre su creación hasta el cumplimiento pleno, total, supremo.
¡Esas son las “nuevas de gran gozo” que el ángel está anunciando!
¡El evangelio es infinitamente más que sólo un pago sacrificial para que ciertas personas que son culpables no sean condenadas eternamente! ¡Infinitamente más!
¡Claro, sí, incluye eso! ¡Pero es también infinitamente más!
¡El evangelio son las “nuevas de gran gozo” que Dios en Cristo vencerá a todos sus enemigos y volverá a su creación a su plan perfecto!
Aquel ángel lo que estaba haciendo es anunciar que en ese mismo día eso había comenzado a través del cumplimiento de Isaías 9:6:
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”.

Al hombre le fue confiado el gobierno de la tierra (Génesis 1:27,28; Salmo 8; 115:16), pero él, en su rebelión a Dios, quedó bajo el dominio de Satanás (Génesis 3; Efesios 2:1-3; Lucas 4:6; 1 Juan 5:19), y la tierra fue entregada a “maldición” (Génesis 3:17). ¡El desastre, la tragedia, a partir de ahí, es indescriptible!

Muchas veces cuando le hablamos a alguien que rechaza la existencia de Dios, dice: “Si existiera Dios, el mundo sería muy diferente. No habría toda la maldad que hay. Todo el sufrimiento horrible presente es una muestra de que Dios no existe”.
Pero eso sólo lo puede decir alguien que no conoce la historia bíblica.
Dios sí creó un mundo en estado perfecto. ¡Lo que sucede es que los enemigos de Dios llevaron a la tierra al desastre atroz que vemos todos los días!
Pero “¡cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!” (Isaías 52:7).
¡El evangelio anuncia que Dios volverá todo a su orden justo, bueno, lógico y verdadero!

Y esto lo seguiremos viendo en la próxima reflexión…


Luis Rodas


.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Instagram

Haz click AQUÍ

Twitter Updates

Sobre mí